Muuuuy temprano, a las 8:00 ¡¡¡de la mañana!!!, era la cita. El sábado de un buen puente, el lunes no se trabajaría. El punto de reunión: ¿la biblioteca central?, sí, pero en el estacionamiento, muy seguro..., sólo intelectuales y..excursionistas.
Antes de llegar a Tepoztlán, una pausa en Tres Marías, ¿averías?, no, sólo hambre. El desayuno es importante para un paseo algo duro.
Finalmente en Tepoztlán. En el mejor estacionamiento, sólo $30 por todo el día. (Junto al Bar los Ciruelos, muy bueno).
El paseo incluyó muuucho pueblo, ya que desde el estacionamiento al Tepozteco se recorre un buen tramo, pero fue la oportunidad para reconocer algunos lugares CLAVE, como el de la comida.
Apenas hemos empezado y ya sabemos dónde comeremos. Por afuera se ve muy bien el lugar. Ya veremos de regreso.
Esta pequeña iglesia no sólo destaca por su arquitectura colonial, sino también por un reloj que nos indica la hora, media y cuarto, con unas atractivas campanas y fuertes bocinas. Aquí no hay pretextos para la impuntualidad.
Tenemos un buen trecho antes de llegar al Tepozteco, y el calorsito del lugar ya se empieza a sentir.
Este es el lugar donde se nos prometió la mejor michelada del pueblo.
¿Qué es esto?, no lo sabemos, pero se ve muy interesante. Se encuentra en las faldas del cerro, ya a punto para subir.
Ahora sí, ya empezó lo bueno, vamos de subida, menos mal que hay sombra.
¡¡¡Piedronón!!!
Algunas paradas son necesarias para recuperar el aire. Pero también son la oportunidad para disfrutar las paredes rocosas de gran altura.
El esfuerzo siempre se ve compensado con vistas excelentes.
Parece que el cerro tiene un "patio trasero" y esta entrada quedó muy bien conseguida.
Vamos conociendo los secretos que hacen a este cerro tan peculiar en los paisajes.
Ya no es necesario que nos digan que falta poco, porque se ve el final, aunque empinado.
Creo que lo empinado era en serio y mejor irse con cuidado.
Ahí vamos, pasito a pasito, en estas escaleras prehispánicas.
Llegamos, poco menos de una hora de subida. La pirámide muy respetable.
La última parte para subir, arriba, el tradicional lugar para las mejores vibras de Morelos.
Una vez en la pirámide, a ver quién nos baja.
El paisaje sigue compensando.
Encontrámos más ángulos, este incluye vista panorámica del pueblo, y vaya que da un poco de vértigo.
Por fin, llegamos al punto medular de Tepoztlán. Estamos sentados en el lugar CLAVE de las vibras. Hicimos cola para poder hacer uso "gratuito" del servicio.
La foto panorámica oficial de la excursión.
También en artesanías tiene buena fama Tepoz... Y la excursión incluyó algunas compras.
No todo fue duro, llegó el momento de recuperar la energía perdida y aquello que las vibras no pueden dar. "Los Colorines", no hay duda, es un lugar por el que se debe pasar si vienes a Tepoztlán. Muy buena comida a buen precio.
Y de postre: TEPOZNIEVES, otro de los lugares CLAVE con productos CLAVE, como lo es la nieve.
De lo prehispánico pasamos, al terminar, a lo colonial. El convento dominico de Nuestra Señora de la Natividad, del siglo XVI.
Ya nos vamos, esta foto es desde el famoso estacionamiento de $30°°.