La excursión se realizó en un excelente día. Habían pasado algunos lluviosos y creíamos que podría ser uno más el de nuestra excursión pero no fue así. El único "percance" fue un cambio de horario que desbalancea a cualquiera.
Desde aquí se inicia, este es el Albergue. Bonita construcción.
Cruzamos lo que fue un río, por ahora no hay señales de este.
No tardamos mucho en llegar a este camino tranquilo. Nada comparado con lo que nos espera.
Vamos hacia la montaña, aún disfrutamos un camino horizontal y la vista de la montaña que queremos alcanzar.
Nos topamos con unas construcciones abandonadas. Son la oportunidad para buscar un nuevo ángulo a la vista.
Un poco más cerca, y ante la última zona de pinos antes de empezar a subir.
Alcanzamos altura y estamos en la cordillera que seguiremos hasta llegar a la punta. Estos pinos que forman un tipo de "puerta" será la referencia para dar vuelta a la hora del regreso. Sólo que finalmente seguimos una ruta mucho más larga y no regresamos por el mismo camino.
Sin darnos cuenta vamos tomando altura.
Pero todavía falta mucho y la vista nos dice que tomemos aire y sigamos.
¡¡¡¡¡Llegamos!!!!, estamos en el Pico del Águila. Un montón de rocas y una vista muy completa de la Ciudad de México. Dos horas de viaje, valieron la pena.
Desde el Pico del Águila vemos, al sur, la Cruz del Marqués. Desde aquí se nota que tiene mayor altura. Se antoja irse para allá. ¿Tendremos fuerza?, quien sabe pero para ya vamos.
Después de media hora alcanzamos la cumbre de la Cruz del Marqués. Ahora vemos el pico del Águila desde ahí.
Después de bajar unos veinte minutos hacia el poniente y volver la vista atrás, nos sorprende lo rápido que dejamos la cumbre. Distancias largas a la mera hora no son tan largas.
Al sur tenemos la vista de una zona boscosa, poco conocida para los citadinos y muy distinta a la ciudad que se ve desde el Pico del Águila.
No se puede evitar el detenerse para apreciar las cumbres que van tomando distinta perpectiva conforme nos alejamos. Ahora, para quien lo dudara, la cumbre de la derecha o sur, la Cruz del Marqués, se ve más alta.
Otra vista, hacia el poniente, y unos pinos que nos sirven de marco. Alguien tuvo la curiosidad de colocar esa cinta para señalar algo.
No todo es inhóspito en la montaña.
