Pocos días antes de la excursión llovió. Era de esperarse ver al Nevado con nieve. Así fue, ahora solo esperábamos que durara hasta el día prevista para nuestra visita.

El paisaje lo comenzamos a disfrutar desde el acercamiento.

El día era soleado. La vista se hacía aún más atractiva. El contraste de luces era impresionante.

Cuando se sube en coche, se rodea el crater. Las vistas van variando, hasta que uno se encuentra con el Iztaccihuatl y el Popocatepetl.

Ya arriba.

Un poco de nieve aún. El pico que aparece en la extrema derecha es el más alto, el Pico del Fraile.